Si hay un jugador que va a recordar con especial cariño este 2025 que dejamos atrás ese es el centrocampista de la AD Ceuta Rubén Díez. El aragonés, pieza clave en la medular caballa, acaba el año con la satisfacción de haber rendido a un gran nivel desde el primer día.
Porque más allá de los éxitos colectivos de la AD Ceuta como el ascenso a LaLiga Hypermotion desde Primera RFEF como campeón absoluto o el hecho de estar en media tabla de la categoría de plata del fútbol español a tan slo un punto del ‘play-off’ de ascenso, Rubén Díez festeja sus logros individuales. De los 35 partidos oficiales que ha disputado en 2025, 30 como titular, el centrocampista tan solo ha lamentado cuatro derrotas. Además, ha marcado cinco goles, cuatro de ellos este curso; el último, la última jornada antes del parón navideño en la victoria de su equipo ante la Real Socidad B (1-3). Como todos los demás de esta temporada, desde los once metros, donde es un auténtico especialista.
Rubén Díez cumple su segunda campaña en la AD Ceuta, donde su rol principal es indiscutible, prácticamente como en todos los equipos en los que ha estado. El aragonés, que ha pasado por CD Ebro, Deportivo Aragón, SD Tarazona, CD Teruel y equipos históricos del fútbol español como CD Castellón, CD Tenerife o RC Deportivo de la Coruña, llegó a su actual club tras un curso en la UD Ibiza. En la ciudad autónoma, Rubén Díez ha recuperado su mejor fútbol y la confianza, de lo que se beneficia un cuadro caballa que sueña de su mano.
Dominando todos los registros y marcando los tiempos de los encuentros, un Rubén Díez que se perdió las dos primeras jornadas de esta campaña no ha salido del once de la AD Ceuta desde entonces. El preparador caballa, José Juan Romero, tiene una confianza ciega en él, puesto que es el verdadero motor del equipo. El aragonés, de 32 años, vive una segunda juventud.





